
...Y me puse más melancólica que nunca... en realidad cada vez que llueve me pasa eso, pero no se... Cada vez que llueve siento la necesidad imperiosa de abrir mi ventana y mirar la lluvia, de sentirla, de oir el vielto ulular en mis oídos, de sentir el viento húmedo en mi cara, de sentir las gotas de lluvia en mi rostro, de recordar que estoy viva, de abrir mis brazos y dar gracias a Dios por cada día que pasa y sigo en este mundo, de darle las gracias por la vida, la salud, los sueños y expectativas cumplidas y por cumplir, por la naturaleza, que a pesar de que el Hombre con su avaricia y falta de escrúpulos está destruyendo metódicamente día a día, esta renace, resurge, recordándonos que sólo estamos de paso por este mundo, por la sóla voluntad de Jehová... Por eso, ayer, mientras en Talca llovía al mediodía a pleno sol, un sol magnífico y radiante, con un cielo azul profundo, cuajado de nubes algodonosas... buscaba en el firmamento el Arcoíris... siempre me ha gustado, sus colores, la belleza del diseño...pero lo que mas me gusta de el, es la promesa que encierra... el Pacto de Dios con los seres humanos, despues del Diluvio... ese Pacto que se renueva dia a dia, su profundo Amor para con nosotros sus hijos, ese Pacto que se renovó con la venida del Mesías, Jesucristo el Señor, quien murió por nosotros, amándonos profundamente, entregando su valiosa vida por nosotros... y que le damos a Él?... Que le doy yo?...Yo quiero darle mi Corazón... Por eso Cada Vez que veo un Arcoíris, me emociono de pensar que Dios, siempre recuerda su pacto eterno de Amor para con nosotros...


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